III Conferencia - Salvador Hernández González y Julio Mayo Rodríguez
Utrera, la Virgen y el terremoto de 1755
Un gran trabajo de investigación histórica
Esta vez el ciclo “Voces del 500” cambió de formato para dirigir su mirada a la historia local. Y presentó un trabajo de extraordinaria magnitud, un estudio contundente y documentado de un episodio de nuestra historia que dio mucho que hablar en su tiempo y repercutió no sólo en la fisonomía urbana sino en la forma de sentir de nuestros antepasados. Un episodio que se enlazó estrechamente con la devoción a la Virgen de Consolación que, para los utreranos de entonces, fue la salvadora de aquel gran terremoto que causó graves daños materiales en el pueblo aunque, por fortuna, ninguna muerte.

El pasado mes de noviembre conmemorábamos el 250º Aniversario del Terremoto de Lisboa (1755-2005), conocido así por tener su epicentro en la capital portuguesa, cuyos fuertes temblores –sentidos en toda la Andalucía Occidental- originó en Utrera cuantiosos daños materiales e insufló sobre las mujeres y hombres de aquel tiempo una profunda conmoción espiritual. Evitadas las desgracias personales de la catástrofe, el pueblo utrerano adoptó como abogada defensora a su Patrona, la Santísima Virgen de Consolación, en torno a cuya imagen dispuso su ayuntamiento celebrar unos solemnes actos, en acción de gracias, en la Parroquia de Santa María de la Mesa. Con motivo de esta doble efemérides –Terremoto de Lisboa y próximo V Centenario de la Virgen- los investigadores Salvador Hernández y Julio Mayo han efectuado un minucioso estudio de investigación sobre el singular acontecimiento histórico, hasta ahora poco tratado por la historiografía local, en base a una rica documentación inédita obtenida del Archivo Histórico Nacional de Madrid, Archivo de Protocolos notariales de Sevilla, Archivo de la Catedral de Sevilla, Biblioteca Colombina, Biblioteca Universitaria, Biblioteca de Temas Gaditanos, Archivo municipal de Utrera, archivos parroquiales de Santiago y Santa María de Utrera.

Las fuentes documentales consultadas han permitido –gracias al hallazgo de un informe enviado a Madrid por el Corregidor de la villa de entonces- evaluar los daños que el seísmo produjo fundamentalmente en el campo arquitectónico, y han ayudado a reconstruir los actos religiosos celebrados en torno a la Virgen de Consolación.
Este estudio histórico sobre Utrera y la Virgen de Consolación ha sido editado en forma de separata —con la portada que publicamos en una de las fotografías, en la que puede verse la torre de Santa María antes de terminarse tras el Terremoto de Lisboa—, que le fue entregado a todos los asistentes que llenaron a rebosar el salón de actos de la Casa de la Cultura.

El prestigioso catedrático de Antropología de la Universidad de Sevilla, Salvador Rodríguez Becerra, abrió el acto con bellísimas palabras sobre nuestra ciudad —a la que acude a menudo a pasear por sus calles— y encendidos elogios sobre el brillante trabajo realizado por los dos historiadores que son, precisamente, los que coordinan la comisión histórica del V Centenario de la Virgen, de la que forman parte todos los historiadores locales.

La conferencia de Salvador Hernández y Julio Mayo no tuvo desperdicio y estuvo enriquecida con una profusa y completa documentación gráfica que, proyectada, acompañó acertadamente el hilo de la narración. Bellísimas fotografías actuales y extraordinarios documentos históricos que hicieron las delicias del numeroso público asistente.
