Félix Grande dictó una lección magistral sobre la poesía en el flamenco

La novena conferencia del ciclo “Voces del 500”, organizada por la Comisión del V Centenario de la llegada a Utrera de la Virgen de Consolación, fue pronunciada el jueves, día 8 de junio, por el escritor y poeta, Félix Grande, que con su brillante disertación sobre “La poesía en el flamenco” sedujo al público que se dio cita en el patio central del Ayuntamiento utrerano, en cálida tarde de primavera. Al acto asistieron, entre otras autoridades, el alcalde, Francisco Jiménez, y representantes de los distintos partidos políticos, además del Comisario de la efeméride, Salvador de Quinta Garrobo.

Durante la presentación, el escritor y crítico flamenco, Manuel Peña Narváez, dijo que la conferencia se había diseñado como un homenaje al festival flamenco del Potaje y a la Hermandad de los Gitanos que lo organiza y que este año celebra el 50 aniversario de su fundación. Anunció a Félix Grande afirmando que se trata de uno de los mayores poetas y flamencólogos de nuestro tiempo y que “con él vive la poesía flamenca y la dialectología andaluza”.

En su intervención, Félix Grande, después de referirse a Utrera como enclave fundamental del flamenco, fue analizando con voz queda pero con constatada autoridad una serie de características de la poesía flamenca, y su escasa valoración a nivel literario, afirmando que “se comete una injusticia con este arte, ya que se ignora su poesía, sin embargo sin ella no existiría el cante”.Añadió que el tema fundamental de las letras es el infortunio de las cosas, a las que se les da forma “con un lenguaje único, cuyo código expresivo ha sido inventado por pobres”.


Félix Grande, demostró una vez más su maestría como crítico literario, y tomando como referencia a Demófilo, padre de los hermanos Machado, mostró un espléndido panorama de la poesía flamenca, diseccionando sus características e ilustrándolas con diversas letras. El poema flamenco, dijo Grande, apenas llega a 32 sílabas, y sin embargo, no existe ninguna tradición poética en España, que exprese con tan pocos versos y con tanta intensidad el mundo de los sentimientos. “Y esto es una lección que deberíamos aprender”, aseveró.


El orador, insistió en el anonimato de este tipo de composiciones, aunque se refirió a sus autores, como “verdaderos poetas de raza cuya patria es el dolor”. “No sabemos, dijo, quiénes son sus antepasados, y cuáles son sus rostros, y sin embargo, es incomprensible que personas analfabetas, hayan compuesto poesía flamenca”. Añadió como característica destacada de este tipo de poesía, el uso del diminutivo, con su correspondiente carga afectiva, “que el autor de las letras utiliza para que el espectador vea cómo las emociones caminan de rodilla”. Se trata de uno de los logros de los poetas flamencos, al haber sabido emplear el diminutivo de una manera distinta.

Al referirse a los temas, Félix Grande, dijo que no existe ninguna emoción fundamental que no haya sido tratada por los poetas flamencos, como las desdichas, el amor, el desamor... o incluso la prisión, aunque insistió en el anonimato de la autoría en composiciones como la “Veinticinco calabozos/ tiene la cárcel de Utrera./ Veinticuatro llevo andados, el más oscuro me queda”.Así, el orador señaló que la pena y la fatalidad tienen gran resonancia en el flamenco, al ser “estereofónicas” en este arte.

Otros asuntos, también presentes, según Grande, son los celos que aparecen reflejados en letras como “La noche del aguacero/ dime donde te metiste,/ que no te mojaste el pelo”, composición de escasas sílabas, cuya pasión, no va se va a encontrar jamás en ninguna tradición poética”, además de la situación social del mundo flamenco. “Ni Gabriel Celaya, José Hierro, Blas de Otero, ni nadie representativo de la poesía social emplearon expresiones tan breves y con tanta intensidad para mostrar las circunstancias que depararon estas letras: “Mira si soy desgraciao/ que estoy deseando morirme/ pa vivir bajo techao”. El conferenciante concluyó diciendo que a pesar de la presencia de estas desmesuras poéticas, “todavía la poesía flamenca no tiene las puestas abiertas, para ser celebrada”, refiriéndose a la Universidad. Con esta conferencia se cierra el ciclo “Voces del 500” hasta después del verano.
JOSÉ MANUEL BRAZO MENA. UTRERA






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