Fray Francisco de Tamayo, 1603
|
Y aunque con nombres tan santos
la cristiana religión
os venera con mil cantos
como el de Consolación
ninguno hay de bienes tantos. |
|
|
Fray Nicolás de Solís, 1771 |
Da esfuerzo al que titubea
Y ayuda porque te alabe,
Y llévame cuando acabe
A ese reino a donde te vea.
Amén. |
|
|
Fernando Villalón, 1927 |
ROMANCE DEL OCHOCIENTOS
Con los estribos muy cortos y las cinchas apretadas
a todo el palo las picas
y las crines en la barba,
tres mil caballos tendidos apenas la arena rayan.
Garrochistas de la Isla los de las overas jacas;
Yeguerizos de Xerez,
los de las corvas navajas;
caballistas los de Utrera, los de la marisma llana.
Ni Bailén tiene campiña, ni los dragones corazas,
ni Dupont es general,
ni Castaños tropas manda.
¡Viva don Miguel Cherif y don José de Sanabria! (Tres mil caballos tendidos apenas la arena rayan)
Pañuelos rojos al viento y en los dientes la navaja.
Virgen de Consolación, de los camperos, la dama;
Virgen de la cara negra, con sol y sal amasada,
libre y sola en la llanura, Tú nunca serás esclava.
|
|
|
Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, 1934 |
PLEGARIA
Virgen de Consolación,
la del barquito en la mano,
perdí velas y timón
navegando en mar lejano;
dame Tú la salvación.
Virgencita
morenita,
más bonita
que la nieve de la sierra,
dame Tú la lucecita
que me alumbre por la tierra.
Fuente amante,
luz constante,
sol brillante
que las noches iluminas,
lleva al pobre caminante
por senderos sin espinas.
Ay, Virgencita,
gloria de Utrera,
blanca estrellita que reverbera,
que tu barquilla blanca y velera,
nunca se aparte de nuestra orilla,
nunca se vaya mares afuera.
Virgen de Consolación,
por el amor de tu Niño,
llena Tú mi corazón de la gracia
y el cariño del que fue la redención.
|
|
|
Federico de la Cuadra Irízar, 1952 |
A NUESTRA MADRE DE CONSOLACIÓN
Dicen que soy poeta, ay,
quien lo fuera
para poder cantarte,
Virgen de Utrera.
¡Ay Virgencita mía, Virgen morena!
Si sólo con mirarte se van las penas.
|
|
|
José María Pemán, 1955 |
CANTARCILLO DE LA VIRGEN DE CONSOLACIÓN
Sevilla tiene que tiene una torre alta y ligera.
Pero no tiene que tiene
la Consolación de Utrera.
Utrera tiene que tiene
un nombre claro y bonito;
mucha cal,
mucha ilusión,
¡y un consuelo metidito dentro de su corazón!
Cádiz tiene su bahía
y Jerez su primavera.
Pero ninguno tenía
la Consolación de Utrera.
¡Ay Consolación de Utrera,
luz y guía
que toda pena socorre!
¡Tú si que eres primavera
y bahía
y alta torre!
Que por mucho que se llene de gracia la tierra entera
ninguno tiene que tiene
la Consolación de Utrera. |
|
|
Florisel de Góvela, 1960 |
DIME TU...
¿Que romance marinero,
dice tu barco velero
con voz de desolación?...
Díme Tú, Consolación,
¿qué vago rumor se advierte en la lona ensombrecida?
¿Es el barco de la vida
o es el barco de la muerte?
Si es vida ¡que dulce suerte has de tener,
marinero, cruzando un mar traicionero
que se obstina por perderte
y que Ella venga a encenderte
los ojos con la esperanza!
¡Cuántas horas de bonanza
y qué plácido el timón!
Si es muerte, Consolación,
en galerna embravecida ¡qué dulce,
oh Dios la partida,
si encuentra en tan loca huída
por playa tu corazón!
Díme Tú Consolación... |
|
|
| |
|
|
|